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LECCIÓN
# 2
Componentes
básicos del aeromodelo.
Las
partes fundamentales de todo avión son las siguientes:
Todo
avión entrenador deberá tener un diseño
semejante al modelo arriba reseñado.
Para que tengas una idea, primero necesitarás
comprar un avión, el radio control, el motor,
y los pequeños accesorios.
AVIONES
DE ALA ALTA Y ENTRENADORES.
El primer aeromodelo.
En el mercado existe una gran cantidad de kits comerciales
de aviones destinados al aprendizaje. Quizás
muchos en el momento de adquirir su primer modelo sentirán
la tentación de comprar un avión de aspecto
espectacular: preciosos biplanos réplicas de
aviones de la II Guerra Mundial o algún que otro
modelo con alas en flecha. Pero no se deben de llevar
a engaño. Tu primer avión debe de ser
un avión "tipo entrenador" especialmente
diseñado para los principiantes y con unas buenas
prestaciones de vuelo. Estos aviones entrenadores tienen
todos ellos una serie de características comunes:
-
El
aeromodelo debe de tener buena estabilidad. Las
alas de todos los aparatos de entrenamiento deben
de tener diedro y perfil planoconvexo, es decir,
alas planas por abajo y con curvatura por arriba.
Con ello se consigue que el avión vuele,
despegue y aterrice a baja velocidad dando tiempo
al principiante a reaccionar y corregir la trayectoria
si hiciese falta.
-
El
aeromodelo debe de ser de tamaño moderado.
Recomendamos modelos que ronden el metro y medio
de ala. Con esta medida se asegura un transporte
cómodo a la vez que se garantiza un vuelo
estable y con buena visibilidad. Los aeromodelos
más pequeños tienen mayor carga alar
y necesitan volar más rápido a la
vez que son más inestables, mientras que
los muy grandes pueden verse influidos por el viento
a causa de su insuficiente carga en las alas. Además,
su gran tamaño dificulta su transporte.
-
Tren
triciclo, es decir, una rueda dirigible en la nariz
y dos más traseras. Este tren de aterrizaje
hace que el modelo sea más fácil de
maniobrar en el suelo.
-
Estructura
compacta. Su estructura debe ser muy compacta para
resistir los pequeños golpes del principiante,
al mismo tiempo que deben estar construidos en materiles
que sean fáciles de reparar.
Todas
estas características hacen que este tipo de
avión tenga un vuelo tranquilo y que evolucione
en el aire de forma que responda a nuestros mandos de
manera adecuada, esto es, vuelo lento a baja velocidad
y estabilidad sobre todo en los giros. Todo esto hacen
del entrenador de ala alta el avión más
adecuado para comenzar.
Generalmente
es posible empezar con dos tipos de modelos, los kits
(o “todo palitos” donde deberás montarlo
todo y cubrirlo), y los ARF (Almost Ready to Fly o casi
listos para volar). En los ARF en principio solo es
necesario pegar el timón, el elevador, unir las
alas, montar motor y equipo de radio y poco más.
La principal ventaja de un avión ARF aparte de
poderlo tener listo para volar en un fin de semana es,
especialmente para el principiante, el ahorro de carga
emocional que supone no haber trabajado días
y días en un avión para estropearlo incluso
antes de despegarlo del suelo por primera vez. Esto
puede dejarte tan aburrido que puedes dejar el hobby
por completo.
Estas
características son excelentes para aprender.
Un avión entrenador puede o no tener alerones.
Es mejor empezar a volar con alerones. Además
de ser más flexible, y por tanto más divertido,
volar sin alerones limita tanto que te aburrirás
enseguida y, o bien dejarás el hobby o bien te
construirás otro avión con alerones y
en tu segundo avión te darás cuenta de
que tienes que aprender a volar otra vez.
En
el mercado hay muchos kits comerciales que cumplen estos
criterios (ya habrá tiempo de construirnos nosostros
mismos un aeromodelo). A continuación citamos
algunos, siendo todos ellos muy adecuados como entrenadores:
- Tiger
Trainer 40 MKII.
-
Classic Trainer CT40 de la firma Thundertiger. (muy
buena relación calidad/precio)
-
Cessna 177 de Aviomodelli.
-
Westerly Svenson.
-
Eagle II de Carl Goldberg.
-
Piper Cub de Great Planes.
El
tamaño del avión estará relacionado
con el del motor, aquí es recomendable utilizar
un avión con motor “40” para iniciarse.
Existen muchas marcas que hacen buenos motores. El motor
es uno de los elementos más importantes del equipo
básico y sin embargo no es demasiado caro, por
lo que te aconsejamos que adquieras un buen motor de
una buena marca. No merece la pena por ahorrar una pesos,
tener un motor que se nos puede apagar en pleno vuelo,
(especialmente catastrófico para un principiante),
o que sea trabajoso prenderlo.
Aunque existen varias marcas, cuando hablamos de motores
para aviones, hay una que sobresale de las demás
, y es OS. Puede que no sean los mejores del mundo,
pero funcionan a la perfección y no tienen absolutamente
ningún problema para conseguir los repuestos.
Existen varias gamas e incluso las más baratas
son de una calidad más que suficiente para el
principiante.
ELIGE
TU MOTOR ENTRE CIENTOS DE MARCAS.
 |
Al
analizar la variedad de motores disponibles en la actualidad,
te sorprenderas de la amplia oferta que existe frente
a unas pocas marcas de radios. La oferta de motores
esta en el orden de treinta marcas, que con la gama
que ofrecen algunos fabricantes, hace que podamos escoger
entre más de cien opciones distintas.
Una
forma de hablar.
Como en todas las actividades, existe una jerga adaptada
a las necesidades de comunicación, que para el
recien llegado supone un bloqueo inicial, que en lo
posible trataremos de desvelar. Existe el hábito
de nombrar hélices y motores por sus medidas
en pulgadas, como bien se sabe una pulgada tiene 2,54
centimetros, por eso una hélice 10x6 es en centímetros
una 25x15 muy aproximadamente. Para el volumen se utiliza
la pulgada cúbica, como un cubo de una pulgada
de arista tiene un volumen de 2,54x2,54x2,54 centimetros
cúbicos, el resultado 16,4, esta es la constante
a utilizar para hacer las conversiones. De este modo
los motores que popularmente llamamos curentas (0,40)
equivalen exactamente a 16,4 x 0,40 = 6,55 c.c. seis
y medio en el argot valor aproximado. Un motor de 10
c.c. tiene en pulgadas una capacidad de 0,61 c.c. y
los llamamos popularmente sesentas o sesenta y uno.
A partir de los 20 c.c. se ha popularizado una manera
de expresarse procedente de la nomenclatura del fabricante
Super-Tigre: decimos un 3000 para 30 c.c. y casi nadie
dice un ciento ochenta. Si para un motor de 40 c.c.
de cilindrada habitual en motores gigantes decimos un
cuarenta , no nos entendemos y hay que ampliar la explicación,
por ello la popularidad de la nomenclatura en miles
para motores gigantes.
Motores
pequeños.
Siguiendo el orden de tamaño, lo primero que
encontraremos seran los conocidisimos Cox americanos
de muy pequeña cilindrada de 0.8 centímetros
cúbicos, o algun otro pequeño motor como
los Cipolla. Estos motores se dirigen a su uso en los
motoveleros de iniciacion, hoy poco utilizados y a los
modelos de pequeño tamaño poco populares.
La
gama fuerte del .25 al .45.
La gama de los constructores generalistas de motores
comienza en el motor de 1,7 c.c., conocidos como 10
y sigue con los 2.5 c.c., la antigua cilindrada reina
del vuelo circular. Se puede decir que en la gama de
los .20 /.25 comienza la banda usual del radiocontrol
que termina en los .40 /.45; en esta banda que se puede
llamar la banda punta se encuentra la mayor oferta y
practicamente todos los fabricantes tienen al menos
algun modelo en esta gama. Estos motores son la zona
a la que debemos prestar más atención.
Con
rodamientos o sin rodamientos.
Como criterio general se puede decir que nuestro primer
entrenador puede contentarse con un buen .25 sin rodamientos,
cuya cilindrada no hace imprescindible el uso de rodamientos
y cuyo bajo costo sera más facilmente amortizable
despues de nuestra primera y probable catástrofe
aerea. Curiosamente la diferencia de precio en los motores
sin rodamientos es muy baja de una cilindrada a otra,
pero es mejor evitar motores sin rodamiento por encima
de los 6,5 c.c.
El
motor rey: el cuarenta.
El cuarenta (6,5 c.c.) es el mas versátil de
los motores al uso. Con un buen cuarenta se puede propulsar
nuestro primer entrenador, nuestros primeros acrobáticos
e incluso alguna maqueta de iniciacion, y por supuesto
nuestra máquina de fun-fly. Todo aeromodelista
tendrá un cuarenta al menos durante toda su vida
activa, por ello aconsejamos que una vez superada la
primera fase de aprendizaje, invirtamos en un cuarenta
o curenta y cinco de la mejor calidad posible, cuyo
suministro de repuestos este asegurado, ya que lo utilizaremo
durante mucho tiempo. La fiabilidad y potencia de estos
motores es la garantía de que seran usados y
disfrutados para todas las aplicaciones.
Los
motores baratos.
Como norma general, se puede decir que todos los fabricantes
nos ofrecen mecánicas de calidad innegables.
No podemos dar una norma general para separar los motores
buenos de los malos, pero en general no debemos confiarnos
de los motores baratos y más aún si no
tienes la experiencia suficiente de acercarte al campo
de vuelo sin antes hablar con varios aeromodelistas
y sobre todo observar que funciona bien.
El
sesenta: un paso hacia delante.
Las aeromodelos populares, así como los acrobáticos
de gran rendimiento se apoyan en el uso de motores de
10 centímetros cúbicos, los sesentas o
sesenta y unos si se quiere. En esta gama todavía
existe una oferta muy importante de todos los fabricantes;
aquí conviene hacer una separación, ya
que en esta gama encontraremos motores con personalidades
distintas, las marcas de potencia rabiosa como los italianos
Rossi o los japoneses YS y los polivalentes OS, Super-Tigre
o Webra.
El
resonador.
Entre el uso sport o racing que se puede aplicar a un
sesenta, hay un accesorio que transforma el carácter
del motor y es el resonador. Este elemento transforma
radicalmente el motor, aumentando significativamente
la potencia y su capacidad de respuesta, por lo que
su uso se encamina hacia el acrobático de rendimiento,
mientras que en un modelo de sport o en una maqueta
es un accesorio a evitar por engorroso.
Los
motores de acrobacia FAI.
Por encima del sesenta, salvo algunos raros noventas
y similares se produce un salto muy amplio que llega
hasta el ciento veinte (20 c.c.) y ello se debe a que
realmente un aeromodelista que busca más potencia
que en un sesenta, realmente busca muchísima
más potencia y el salto es necesario. Un modelo
bien dimensionado para utilizar un sesenta se puede
apretar muchas veces para utilizar un ciento veinte
si como en el caso de los acrobáticos la potencia
es necesaria con un par motor elevado. Los motores de
cuatro tiempos se han impuesto pese a su complejidad
en el mundo de la acrobacia, acompañados de algunos
dos tiempos. En general un motor para acrobacia ha de
ser grande y pesar poco, cosa que se consigue con facilidad
en motores de 20 c.c. o algo más.
La
sinfonía de los cuatro tiempos.
Cuando apareció el primer motor de cuatro tiempos
fabricado por el famoso japonés O.S. que lo llamó
10FS, un motor de diez centímetros cúbicos
con el varillaje de la distribución al exterior,
muchos aeromodelistas quedamos perplejos. El fabricante
anunciaba una potencia inferior a un cuarenta de dos
tiempos y la primera impresión fue que su destino
era el consumidor caprichoso, ya que desde el punto
de vista práctico, no se veía ventaja
en un motor pesado, caro, complicado y de escasa potencia.
Pero a este modelo sucedieron otros e incluso una marca
como SAITO solo hacen motores de cuatro tiempos y hoy
son la atracción de la multitud aeromodelista,
basicamente por su agradable sonido, más de motocicleta
inglesa que de avión de turismo.
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Estos
motores tienen un fuerte atractivo sobre los aeromodelistas
que gustan de la mecánica. Es innegable el atractivo
de estos mecanismos con su sonido agradable de nivel
reducido, si bien consumen bastante menos que sus hermanos
de dos tiempos, no se contentan de combustibles mediocres
y necesitan para funcionar un porcentaje de nitrometano
mínimo del cinco por ciento, aconsejable del
diez por ciento y óptimo del quince o el veinte.
La bujía para los motores de cuatro tiempos también
es especial y no funcionaran bien con una bujía
normal.
Su uso es casi imprescindible en las maquetas, ya sean
de sport o de competición, ya que requieren una
cierta experiencia para conseguir unos reglajes de carburación
que son bastante críticos, un montaje del tanque
y la alimentación cuidada y dedicarles algun
tiempo al mantenimiento del juego de las válvulas
(generalmente de cuatro a diez centésimas de
milímetro), cada veinte o treinta vuelos.
Los
gigantes de la motorización.
Subiendo de cilindrada, entramos en el área de
los motores gigantes. Cuando nos disponemos a construir
un modelo de grandes dimensiones, debemos escoger si
lo vamos a propulsar con un motor de metanol o de gasolina.
Los motores de metanol suelen ser el tope de tamaño
de las gamas de los fabricantes de motores glow en general,
si bien existen algunas marcas especializadas en este
area como los 3WD y otros que llegan e incluso superan
la cilindrada de 250 c.c.
Sin subir tan alto, formula poco practicada, encontramos
en la banda de 22 a 100 c.c. una gran cantidad de motores
procedentes de las motosierras mecánicas Quadra,
Zenoah y otros, por suerte para nosotros, las necesidades
de un motor de motosierra coinciden sensiblemente con
las de un aeromodelo, debe ser ligero, potente, funcionar
en cualquier posición y además debe ser
extremadamente fiable y fácil de poner en marcha;
un grupo de aeromodelistas se dieron cuenta de lo aprovechable
de la formula y la popularizaron.
Gasolina versus metanol.
Sin necesidad de conocimientos mayores, se observa que
un motor alimentado con metanol produce una potencia
significativamente mayor que el mismo cuando se le alimenta
con gasolina, aparente contradicción cuando se
sabe que la gasolina tiene un poder calorífico
superior al metanol. La explicación es que estos
motores funcionan por el principio de explosión,
la mezcla explosiva de gasolina se produce cuando este
combustible se encuentra carburado en una proporción
del seis por ciento mientras que la mezcla explosiva
de metanol requiere un dieciseis por ciento de combustible,
o sea dos veces y media superior, esto explica el aumento
de potencia apreciable y el aumento espectacular de
consumo.
Con estos elementos si buscamos la potencia pura recurriremos
al metanol. Si buscamos el confort y la seguridad recurriremos
a la gasolina. Como regla aproximada se puede aceptar
que un motor de gasolina necesita un cincuenta por ciento
mas de cilindrada para la misma potencia que uno a base
de metanol.
Los
motores raros.
El motor Wankel de pistón rotativo, el nuevo
motor de pistón cuadrado que sus inventores llaman
de expansión, los multicilindricos y otros diesel
son tipos que sólo se dirigen a los aeromodelistas
expertos, inquietos o curiosos a los que les gusta hacer
funcionar un ingenio diferente casi siempre en un modelo
diferente a lo que es habitual en el campo de vuelo.
Estas opciones solo estan aconsejadas para los que tienen
claro que eso es lo que desean.
Al
final tu eliges como siempre.
Sólo esperamos que hayas obtenido un poco de
orden en la oferta existente que te ayude a elegir de
una forma más fácil aquel motor que te
de una larga satisfacción durante su uso. Y sobre
todo no olvides abrir la aguja dos o tres puntos mas
de lo necesario, tu motor lo agradecera viviendo unos
cuantos años más.
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ESPERA
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EN ÉSTA SECCIÓN.
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